Spots intencionadamente aburridos en Youtube como estrategia de marketing

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Ayer, navegando por Youtube, me llamó la atención un vídeo anuncio. Me disponía a ver el último videoclip de un grupo indie de psicodelia madrileño cuyo solista es amigo y…

Bueno, voy a decir la verdad. Me disponía a ver Gangnam Style por enésima vez cuando me topé con el típico spot que aparece en Youtube antes del que tú deseas visionar.

Este tipo de vídeos se denominan “in-stream true view” y Youtube, o lo que es lo mismo, Google, lo factura por el método CPV: coste por visualización.

Si el vídeo dura más de treinta segundos, el anunciante sólo paga si el usuario visiona hasta el segundo treinta o, en el caso de que el usuario lo adelante, si llega hasta el final.

En vídeos de menos de treinta segundos, para que se active el CPV el usuario debe llegar al final. En caso contrario, el anunciante no paga nada.

Explicado esto, sigo hablando de aquel vídeo que tanto llamó mi atención y que considero una obra maestra del vídeo marketing online. Aunque en realidad se podría considerar ¡el spot más aburrido de todos los tiempos!

Muchos pensaréis: ¡semejante contradicción! Y yo os respondo: todo tiene un sentido.

Resulta que este vídeo, de cuyo autor sólo diré, anunciaba un e-commerce de regalos personalizados, incidía en sus primeros segundos de metraje en dejar claro y por duplicado el nombre del e-commerce y en explicar a qué se dedicaban. En lo sucesivo, el vídeo crecía en densidad, enumerando sin gracia y sin sentido alguno de la narrativa una lista de objetos que el cliente puede encontrar en su web. Por supuesto jamás llegué a los treinta segundos, a pesar de que la duración total del anuncio superaba el minuto.

Se supone que nuestros vídeos publicitarios, aunque no puedan compararse a grandes producciones hollywoodienses, deberían tener un mínimo de calidad, ¿no? Mi respuesta es, visto lo visto, no siempre.

Si no hay ser vivo capaz de llegar al segundo treinta no se activa el CPV, y nuestra marca “se hincha” a aparecer en Youtube, sin pagar un solo céntimo.

Habrá quien piense que ese e-commerce está cavando su propia tumba porque no se presenta como algo atractivo pero, hablando en plata, aunque el spot sea una “patata”, si alguno de los miles de internautas que lo han visionado en sus primeros segundos tiene que hacer mañana un regalo, posiblemente tenga en su retina el nombre de aquella web. Todo a un coste mínimo para el anunciante.

Honestamente, no sé hasta qué punto Youtube puede detectar este tipo de prácticas y penalizarlas para que directamente spots como éste no se visualicen. Quizá al detectar que no monetiza a pesar de un alto número de “breves” visualizaciones.

¿Qué opináis? ¿Llevaríais a cabo esta práctica con vuestro negocio?